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«La distorsión del amor y la felicidad»
“No puedes esperar a que la vida deje de ser difícil para que decidas ser feliz” repito, “No puedes esperar a que la vida deje de ser difícil para que decidas ser feliz”. Estas palabras las escuché de una extraordinaria mujer (Jane Marczewski 1990-2022), que aún teniendo el 2% de posibilidad de sobrevivir al cáncer, participó en un concurso de talentos para cumplir uno de sus sueños realidad.
¿Qué necesitas experimentar en tu vida para que llegues a este nivel de sabiduría? seguirás eligiendo el camino del dolor? o te darás la oportunidad aquí y ahora de ver la belleza colateral de todo y crear tu propia felicidad, ya no esperarla como siempre lo has hecho, sino crearla.
¿Qué es lo que estás esperando para ser feliz?
Si tu respuesta tiene que ver con que algo suceda primero para entonces ya ponerte feliz, o tiene que ver con tener a alguien en tu vida, entonces inevitablemente el sufrimiento, apego, insatisfacción, resentimiento y frustración se instalarán cómodamente en tu vida porque vivirás con una idea distorsionada sobre la felicidad y el amor.
La fuerza avasalladora de este tiempo, está destinada a que finalmente rompas con la distorsión del amor que has creado en tu propia vida y mundo, ya que de lo contrario estarás no sólo autoengañándote sino poniendo muros hacia todo lo maravillosamente bueno que te podría suceder.
No hay energía más poderosa en todo el universo que el amor y si tu relación con el amor está distorsionada por añadidura tu relación contigo y todo lo estará también.
Esta práctica de distorsión es sumamente común, por ejemplo, el otro día alguien comentó: “Dios te da las cargas en tu vida con las que puedes lidiar”; y casi se me cae la mandíbula y me voy de espaldas por la manera tan automática de desacreditar la energía más pura, repito, más pura, amorosa, llena de gracia, resplandeciente, magnificente, y todopoderosa conocida como Fuente Celestial/Fuente Creadora. Es decir, la gente sigue sintonizándose con un Dios que te hace sufrir, que pone costales de dificultades sobre tu espalda, con un Dios que tiene ira, deseo de venganza, que tiene enemigos, que te juzga y que parece que no te quiere nada porque es capaz de enviarte eternamente a un lugar muy desagradable llamado infierno. ¿Es en serio?. Eso crees que es el amor? Crees que es el sentido de tu viaje eterno? Para eso llegaste de las estrellas?
¡Abre tu corazón!, porque es todo lo contrario, el amor es la única energía que te libera, no la que te llena de cargas. ¿Cuántos tickets de ese tipo que distorsionan completamente al amor te has comprado a lo largo de tu vida?. Dios no tiene dualidad, la experiencia humana sí porque es necesaria para tu autodescubrimiento divino entre lo que eres y no eres, entre lo que quieres y no quieres, entre lo que suma o resta, entre lo que aceptas o rechazas porque es comprendiendo la presencia de tus sombras como las iluminas y llenas de amor.
El autor Mesa Selimovic sabiamente compartió: “Todos dicen que el amor duele, pero es mentira. La soledad duele. El rechazo duele. Perder a alguien duele. La envidia duele. Y todos confunden esas cosas con el amor, pero la realidad es que el amor es la única cosa en este mundo que puede aliviar todo el dolor y hacer sentir bien de nuevo a una persona. El amor es la única cosa en este mundo que no duele ni lastima.”
Si la experiencia humana tiene que ver con el autodescubrimiento entonces ya es tiempo de que comprendas que donde pones tu atención, pones tu energía e inevitablemente lo experimentarás/ te convertirás. Así de poderoso eres para lo bueno y para lo malo, para lo que quieres y no quieres. Continuamente repito que Facundo Cabral decía: “Ama hasta convertirte en lo amado, es más, hasta convertirte en amor”. Acaso te has despertado con esa intención pura en donde hagas lo que hagas te conviertas en amor?. Te imaginas cómo sería tu vida si esta poderosa frase fuera tu estandarte de vida? Cómo sería cada decisión de tu vida?
¡Ámate hasta convertirte en amor! y ¡Ama hasta que sólo veas en todo amor!, es entonces cuando terminarás con la distorsión del amor y de la felicidad. Sabrás que lo estás haciendo porque al despertar y verte al espejo no verás tus arrugas, canas o cansancio sino un profundo honor y amor por tu cuerpo que es cómplice aquí y ahora de tu viaje divino. Mirarás a detalle la gracia de cada una de tus canas y besarás tus manos agrietadas y atrofiadas. Ahí está el amor, ahí está la felicidad. Ahí está el honor de tu vida y caminar. Cuando decides y aceptas enfocarte sólo en lo que suma y no en lo que frustra o resta. Cuando decides convertirte en amor.
Entonces podrás llevar las manos a tu corazón en los momentos más desafiantes aunque se te quiebre la voz, aunque llores, aunque te sientas abatido pero a la vez lleno de la certeza del amor; y con profunda paz dirás: “Yo soy amor, Yo represento al amor. Yo acepto el amor. Yo autorizo que el amor manifiesta aquí y ahora la solución y esto pasará. Gracias” Y este momento de comunión querido Tesoro, no es sólo amor, es llevar paz y cobijo para crear felicidad porque recuerda, la felicidad la creas y la aceptas.
Te imaginas vivir así cada día? convirtiéndote en amor? entonces rápidamente terminarás con la idea de que el amor y la felicidad tienen que venir de fuera: de un matrimonio, familia, hijos, negocio, puesto, fortuna, títulos, etc. y finalmente abrazarás la verdadera belleza del amor y felicidad libre de distorsiones en cada instante de tu vida, mientras respiras el aroma de un café o mientras honras tus lágrimas.
¡Atrévete!
El tiempo de amarte y sanarte es ahora.
Gracias por existir.
Eres amor… y así es.
Eres por siempre amado… y así es.
Autor: Gabriela Zarzosa Quintero
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«Yo creo en los milagros»
¿Sabes lo que pasaría si te centraras en decir este poderoso decreto con toda la fuerza de tu corazón?
Es tan poderoso que lo primero que va a hacer es elevar tu nivel vibratorio desmoronando toda creencia de limitación y miedo que has cargado por eones y que ha tergiversado tu derecho divino de ser abundante en todas las áreas de tu vida y mundo.
¿Qué te parece la abundancia no sólo de riqueza sino también de salud, iluminación, paz interior, entusiasmo, creatividad, vitalidad, voluntad, etc?
Querido Tesoro, tienes que comprender que el Universo es un sistema de benevolencia y amor inmaculado que continuamente está en expansión, diseñado para crear todo lo bueno y perfecto. NO HAY juicio ni limitación.
La Divinidad continuamente se auto expresa y se expande a través de los infinitos Universos.
¿Por qué es tan importante este decreto? porque cuando aumentas tu vibración, tu nivel de consciencia también cambia y se eleva; y entre más y más se eleva tu consciencia es cuando te sientes y te vuelves UNO aunque sea por un momento corto o largo. Sucede una explosión y expansión de amor interior. Puede que no lo sepas describir, pero te vuelves UNO con todo tu sistema divino ( tu cuerpo mental, tu cuerpo emocional, tu cuerpo físico, tu cuerpo etérico, tu cuerpo causal, tu cuerpo Crístico, tu cuerpo electrónico conocido como “Yo Soy”. Por arriba de todos los anteriores está tu cuerpo de Fuego Blanco (tu primer cuerpo a imagen y semejanza de la Fuente Celestial que funciona a niveles cósmicos.)
Todo tú eres un sistema divino de amor infinito, y en ese estado de comunión y pureza CREAS todo lo bueno para tu vida, mundo y universo.
Ahora viene lo más importante. Tu verdadero ser, no es en el que caminas ahora en este planeta (físico). Tu verdadero ser es conocido como “YO SOY”. Representa el Amor Inmaculado y Todopoderoso. El Yo Soy es la mismísima Presencia de Dios en Acción en ti y a través de ti, es decir, el que contiene todo el Universo Infinito e ilimitado listo para auto-manifestarse.
Cada “Yo Soy”, es exquisitamente único y eterno. Cada “Yo Soy” tiene su propia canción del alma, es decir, su propia frecuencia vibratoria que refleja su magnificencia personal por así decirlo. Así que el “Yo Soy” de cada uno (Dios) es el que manda, el que dirige, el que da la orden, el que manifiesta el Universo ilimitado en ti y a través de ti. El “Yo Soy” trabaja a nivel multidimensional en lo visible e invisible.
En pocas palabras el “Yo Soy” es tu máxima autoridad de amor inmaculado, el dador/manifestador para tu vida y mundo, la mismísima Presencia de Dios. Todos los Maestros Ascendidos y Seres Cósmicos de Luz se fusionan con su “Yo Soy” para todas sus obras. Son UNO.
La alquimia divina, los milagros, la expansión de tu realidad y de tu consciencia sucede cuando te integras a tu parte más divina “Yo Soy”
Cada vez que dices y sientes con todo tu corazón “Yo creo en los milagros” estás pasando vibratoriamente de un estado de limitación a uno de abundancia. Es decir, preparas tu energía para lo que sigue…. los milagros ya manifestados a través del “Yo Soy”.
Puedes por ejemplo estar toda una semana repitiendo sin parar “Yo creo en los milagros” y una vez que tu sientas que tu energía está estable de manera continua, es decir, la mantienes sostenida y no estás cambiando de estado de ánimo a cada rato ni bajando tu vibración, entonces puedes pasar al punto de alquimia más sagrado a través del “Yo Soy.”
Cada vez que te sientas inquieto con sólo pronunciar continuamente “Yo Soy la(el) que Yo Soy”, estás invocando la Presencia de Dios en ti para que se manifieste y ponga orden en tu mundo. Permite la comunicación y fusión directa con la Fuente Celestial. En eso se basaron las enseñanzas del Maestro del Amor ( Yeshua/Jesús). A mí me encanta sentir y repetir con todo el amor de mi corazón: “Yo Soy amada por Dios. Yo permito el amor de Dios. en mi vida y mundo. Gracias ahora y siempre.” Recuerda que al vivir una experiencia humana de libre albedrío debes decir siempre: Yo permito ok?
Ya es tiempo de que te ames, ya es tiempo de que reconozcas a tu verdadero ser, es decir, a tu “Yo Soy” y te fundas en ese amor inmaculado y todopoderoso.
Así que una vez que haya pureza en tu pensamiento al decretar: Yo creo en los milagros” durante varios días o semanas, pasas a integrarlo con el “Yo Soy” para que la energía tome una dirección específica como: salud, armonía, abundancia, etc.
Aquí te comparto unos ejemplos pero tú decides como integras el Universo Infinito de tu “Yo Soy” a tu vida y mundo.
Ejemplo 1:
“Yo creo en los Milagros. Yo Soy un Imán de los Milagros. Yo los permito. Yo soy UNA(O) con Dios. Yo Soy salud inmaculada Hágase aquí y ahora la salud inmaculada en mi templo físico. Gracias ahora y siempre.”
Ejemplo 2:
“Yo creo en los Milagros. Yo Soy un Imán de los Milagros. Yo los permito. Yo Soy la que Yo Soy Hágase el Reino de Dios en mi vida y mundo. Gracias ahora y siempre.”
Ejemplo 3:
“Yo creo en los Milagros. Yo Soy un Imán de los Milagros. Yo los permito. Yo Soy la Abundancia, Riqueza y Opulencia de Dios. Hágase la abundancia y riqueza de Dios en mi vida y mundo. Gracias ahora y siempre.”
Diseña tus propios decretos. Esto sólo es una propuesta.
Los decretos necesitan CONSTANCIA, COMPROMISO, CERTEZA TOTAL, es decir, deben permanecer en un estado PURO (intención pura), sin ser empañados por pensamientos o emociones de no logro. Y debes estar VISUALIZANDO la manifestación de lo que decretas. Es decir, verte completamente sano, en armonía, próspero. etc. No te distraigas en el cómo, eso no te debe importar porque el “Yo Soy” se encarga del cómo. Recuerda que si empañas tus decretos con duda o con tu falta de amor al pensar que no lo mereces o no lo lograrás, entonces efectivamente, no pasará nada porque la divinidad vibra y manifiesta a niveles de pureza, amor y certeza total.
Tesoro divino, ya es el tiempo de amarte. Tiempo de amar a tu verdadero ser “Yo Soy”. Tiempo de fusionarte con tu divinidad. Tiempo de visualizar en total pureza y certeza lo que quieres para tu vida y mundo. Tiempo de milagros diarios.
¡Ponte las pilas!
Eres amado más allá de toda medida.