Especiales
«Yo creo en los milagros»
¿Sabes lo que pasaría si te centraras en decir este poderoso decreto con toda la fuerza de tu corazón?
Es tan poderoso que lo primero que va a hacer es elevar tu nivel vibratorio desmoronando toda creencia de limitación y miedo que has cargado por eones y que ha tergiversado tu derecho divino de ser abundante en todas las áreas de tu vida y mundo.
¿Qué te parece la abundancia no sólo de riqueza sino también de salud, iluminación, paz interior, entusiasmo, creatividad, vitalidad, voluntad, etc?
Querido Tesoro, tienes que comprender que el Universo es un sistema de benevolencia y amor inmaculado que continuamente está en expansión, diseñado para crear todo lo bueno y perfecto. NO HAY juicio ni limitación.
La Divinidad continuamente se auto expresa y se expande a través de los infinitos Universos.
¿Por qué es tan importante este decreto? porque cuando aumentas tu vibración, tu nivel de consciencia también cambia y se eleva; y entre más y más se eleva tu consciencia es cuando te sientes y te vuelves UNO aunque sea por un momento corto o largo. Sucede una explosión y expansión de amor interior. Puede que no lo sepas describir, pero te vuelves UNO con todo tu sistema divino ( tu cuerpo mental, tu cuerpo emocional, tu cuerpo físico, tu cuerpo etérico, tu cuerpo causal, tu cuerpo Crístico, tu cuerpo electrónico conocido como “Yo Soy”. Por arriba de todos los anteriores está tu cuerpo de Fuego Blanco (tu primer cuerpo a imagen y semejanza de la Fuente Celestial que funciona a niveles cósmicos.)
Todo tú eres un sistema divino de amor infinito, y en ese estado de comunión y pureza CREAS todo lo bueno para tu vida, mundo y universo.
Ahora viene lo más importante. Tu verdadero ser, no es en el que caminas ahora en este planeta (físico). Tu verdadero ser es conocido como “YO SOY”. Representa el Amor Inmaculado y Todopoderoso. El Yo Soy es la mismísima Presencia de Dios en Acción en ti y a través de ti, es decir, el que contiene todo el Universo Infinito e ilimitado listo para auto-manifestarse.
Cada “Yo Soy”, es exquisitamente único y eterno. Cada “Yo Soy” tiene su propia canción del alma, es decir, su propia frecuencia vibratoria que refleja su magnificencia personal por así decirlo. Así que el “Yo Soy” de cada uno (Dios) es el que manda, el que dirige, el que da la orden, el que manifiesta el Universo ilimitado en ti y a través de ti. El “Yo Soy” trabaja a nivel multidimensional en lo visible e invisible.
En pocas palabras el “Yo Soy” es tu máxima autoridad de amor inmaculado, el dador/manifestador para tu vida y mundo, la mismísima Presencia de Dios. Todos los Maestros Ascendidos y Seres Cósmicos de Luz se fusionan con su “Yo Soy” para todas sus obras. Son UNO.
La alquimia divina, los milagros, la expansión de tu realidad y de tu consciencia sucede cuando te integras a tu parte más divina “Yo Soy”
Cada vez que dices y sientes con todo tu corazón “Yo creo en los milagros” estás pasando vibratoriamente de un estado de limitación a uno de abundancia. Es decir, preparas tu energía para lo que sigue…. los milagros ya manifestados a través del “Yo Soy”.
Puedes por ejemplo estar toda una semana repitiendo sin parar “Yo creo en los milagros” y una vez que tu sientas que tu energía está estable de manera continua, es decir, la mantienes sostenida y no estás cambiando de estado de ánimo a cada rato ni bajando tu vibración, entonces puedes pasar al punto de alquimia más sagrado a través del “Yo Soy.”
Cada vez que te sientas inquieto con sólo pronunciar continuamente “Yo Soy la(el) que Yo Soy”, estás invocando la Presencia de Dios en ti para que se manifieste y ponga orden en tu mundo. Permite la comunicación y fusión directa con la Fuente Celestial. En eso se basaron las enseñanzas del Maestro del Amor ( Yeshua/Jesús). A mí me encanta sentir y repetir con todo el amor de mi corazón: “Yo Soy amada por Dios. Yo permito el amor de Dios. en mi vida y mundo. Gracias ahora y siempre.” Recuerda que al vivir una experiencia humana de libre albedrío debes decir siempre: Yo permito ok?
Ya es tiempo de que te ames, ya es tiempo de que reconozcas a tu verdadero ser, es decir, a tu “Yo Soy” y te fundas en ese amor inmaculado y todopoderoso.
Así que una vez que haya pureza en tu pensamiento al decretar: Yo creo en los milagros” durante varios días o semanas, pasas a integrarlo con el “Yo Soy” para que la energía tome una dirección específica como: salud, armonía, abundancia, etc.
Aquí te comparto unos ejemplos pero tú decides como integras el Universo Infinito de tu “Yo Soy” a tu vida y mundo.
Ejemplo 1:
“Yo creo en los Milagros. Yo Soy un Imán de los Milagros. Yo los permito. Yo soy UNA(O) con Dios. Yo Soy salud inmaculada Hágase aquí y ahora la salud inmaculada en mi templo físico. Gracias ahora y siempre.”
Ejemplo 2:
“Yo creo en los Milagros. Yo Soy un Imán de los Milagros. Yo los permito. Yo Soy la que Yo Soy Hágase el Reino de Dios en mi vida y mundo. Gracias ahora y siempre.”
Ejemplo 3:
“Yo creo en los Milagros. Yo Soy un Imán de los Milagros. Yo los permito. Yo Soy la Abundancia, Riqueza y Opulencia de Dios. Hágase la abundancia y riqueza de Dios en mi vida y mundo. Gracias ahora y siempre.”
Diseña tus propios decretos. Esto sólo es una propuesta.
Los decretos necesitan CONSTANCIA, COMPROMISO, CERTEZA TOTAL, es decir, deben permanecer en un estado PURO (intención pura), sin ser empañados por pensamientos o emociones de no logro. Y debes estar VISUALIZANDO la manifestación de lo que decretas. Es decir, verte completamente sano, en armonía, próspero. etc. No te distraigas en el cómo, eso no te debe importar porque el “Yo Soy” se encarga del cómo. Recuerda que si empañas tus decretos con duda o con tu falta de amor al pensar que no lo mereces o no lo lograrás, entonces efectivamente, no pasará nada porque la divinidad vibra y manifiesta a niveles de pureza, amor y certeza total.
Tesoro divino, ya es el tiempo de amarte. Tiempo de amar a tu verdadero ser “Yo Soy”. Tiempo de fusionarte con tu divinidad. Tiempo de visualizar en total pureza y certeza lo que quieres para tu vida y mundo. Tiempo de milagros diarios.
¡Ponte las pilas!
Eres amado más allá de toda medida.